Testimonio de un curso de Milagros (Vicente)

Un curso de Milagros hay-alguna-alternativa-a-esto

Vicente  acerca de un curso DE MILAGROS NOS CUENTA:

¿Hay alguna alternativa a esto?

Precisamente, la propuesta de Un curso de milagros nace de esta  pregunta:TIENE QUE HABER OTRA MANERA de hacer este viaje de la mente a través del tiempo, un viaje que no sea inútil y cuyo final no sea aquél al que fuimos predestinados. Como nos expresa el curso, el gran conflicto del ser humano es un conflicto de identidad. ¿Somos los seres humanos lo que dicen los libros de texto de primaria respecto a los seres vivos?(Los seres vivos son seres que nacen, crecen, se relacionan, se reproducen, envejecen y mueren) o ¿somos otra cosa?. Si aceptamos la primera propuesta, como dicen los clásicos:”Para este viaje no necesitamos tantas alforjas”. Pero si ante lo experimentado hasta ahora, nos paramos y albergamos la idea:

TIENE QUE HABER OTRA MANERA,

se nos abre una rendija de luz hacia una nueva identidad, hacia el autoconocimiento, hacia la experimentación, hacia la supresión o el acortamiento del sufrimiento, hacia el recuerdo del contenido de lo que es al amor y la paz. Somos libres de aceptar el camino aprendido y sus consecuencias o de explorar un nuevo camino. Estamos haciendo un viaje, el que sea inútil o no depende de nuestra elección.

UN CURSO DE MILAGROS: UN VIAJE DE NUESTRA MENTE A TRAVÉS DEL TIEMPO

(II).-Aunque es un viaje de nuestra mente, éste comienza con la compra del billete (el libro cuesta unos 30E en cualquier librería y está editado en 24 idiomas diferentes) que es el mismo para todos los seres humanos, independientemente del sexo, cultura, religión, nacionalidad, edad, condición,…..

El libro contiene ideas, lo mismo que nuestra mente que contiene ideas, pensamientos, creencias y deseos. Hacemos hincapié de nuevo en que éste es un viaje de nuestra mente a través del tiempo. A nuestro cuerpo sólo le decimos una cosa: “trata a los demás como quisieras que te trataran a ti” y ya está. Para iniciar el camino, lo primero que se nos indica es que conozcamos cómo nuestra mente ha funcionado hasta ahora y que lo comprobemos en la vida cotidiana; no que nos lo creamos.

En este viaje no es necesario que nos creamos nada, que entendamos nada; sólo que lo practiquemos y que percibamos sus resultados, que al fin y al cabo van a ser nuestros maestros. Son propuestas sencillas, acogedoras, sin exigencias y que nos muestran que nos conocen perfectamente (algo parecido a como nos enseñaron nuestros padres a andar, hablar, comer,…las exigencias aparecieron después).

Vamos aprehendiendo cómo hemos fabricado el mundo que tantos sinsabores nos devuelve.

También nos damos cuenta de las leyes que rigen este juego: la ley de causa y efecto, dónde ubicar la causa y dónde reconocer el efecto, qué herramientas podemos usar, cómo aplicarlas, etc. y siempre percibiendo los resultados, dándonos el poder de elegir de nuevo, sin exigencias; aceptando que somos dueños del uso de nuestras mentes, sin autoengaños ni fantasías.

El viaje se desarrolla a través de un programa de estudios; perfectamente diseñado para cada uno en particular, aunque es universal. Nuestra mente pocoa poco se va poniendo a nuestro servicio y va dejando de ser una mente infantil, ignorante, caprichosa y viviendo en la locura.

Tomamos consciencia de que el libre albedrío, nuestra única libertad, es elegir qué sistema de pensamiento queremos que guíe a nuestra mente.

El Curso de milagros nos ofrece este viaje que será útil no sólo para nosotros; sino que será útil para el conjunto de nuestro mundo. Sanando nuestra mente, que es parte de la mente de todos; se reduce el tiempo de sufrimiento en este planeta, en nuestras vidas y que es, al fin y al cabo; el propósito que se nos ofrece al hacer este viaje de nuestra mente a través del tiempo. No lo haremos solos; es un viaje que hacemos con nuestro mundo, con nuestras relaciones; por eso será útil, y por eso, a través de ellas; sin exclusiones, podremos aplicar las herramientas que nos da el curso, y podremos percibir los resultados; que tienen en común, el que serán beneficiosos para todos y que proclaman que todos somos dignos y merecedores de todo.

Y que todos somos igual de valiosos, e iremos recordando con ellos el verdadero contenido del amor; el verdadero contenido del perdón.